¿QUÉ ES LA ISO 14000?

 

 

 

            La ISO 14000 es una serie de normas internacionales para la gestión medioambiental. Es la primera serie de normas que permite a las organizaciones de todo el mundo realizar esfuerzos medioambientales y medir la actuación de acuerdo con unos criterios aceptados internacionalmente. La ISO 14001 es la primera de la serie 14000 y especifica los requisitos que debe cumplir un sistema de gestión medioambiental. La ISO 14001 es una norma voluntaria y fue desarrollada por la International Organization for Standardization (ISO) en Ginebra. La ISO 14001 está dirigida a ser aplicable a “organizaciones de todo tipo y dimensiones y albergar diversas condiciones geográficas, culturales y sociales”. El objetivo general tanto de la ISO 14001 como de las demás normas de la serie 14000 es apoyar a la protección medioambiental y la prevención de la contaminación en armonía con las necesidades socioeconómicas. La ISO 14001 se aplica a cualquier organización que desee mejorar y demostrar a otros su actuación medioambiental mediante un sistema de gestión medioambiental certificado.

 

            La ISO 14001 no prescribe requisitos de actuación medioambiental, salvo el requisito de compromiso de continua mejora y la obligación de cumplir la legislación y regulación relevantes. La norma no declara la cantidad máxima permisible de emisión de óxido nitroso de gases de combustión, ni el nivel máximo de contenido bacteriológico en el efluente de aguas residuales. La ISO especifica los requisitos del propio sistema de gestión, que, si se mantienen adecuadamente, mejorarán la actuación medioambiental reduciendo los impactos, tales como emisiones de óxido nitroso y efluentes bacteriológicos.

 

           

                                         DIFERENCIAS ENTRE ISO 14001 Y EMAS

 

 

 

 

 

 

·        La ISO 14001 puede aplicarse a toda una compañía, a un sitio de operaciones o, incluso, a actividades específicas dentro de una compañía o un sitio de operaciones, mientras que el EMAS sólo se aplica a un “sitio de operaciones”.

 

 

 

 

 

 

 

COMPARACIÓN ENTRE LA ISO 14000 Y LA ISO 9000

 

 

 

            La ISO 14000 es una serie de normas internacionales para los sistemas de gestión medioambiental, mientras que la ISO 9000 es una serie de normas para los sistemas de gestión de la calidad. La ISO 9000 es anterior a la serie 14000 e igualmente fue publicada por la International Organization for Standardization (ISO) en Ginebra.

 

            La ISO 9000 se desarrolló para ayudar a las compañías a que cumplieran los requisitos de los clientes mediante un control sistemático del proceso de producción, persiguiendo al mismo tiempo la mejora continua. La ISO 14001 tiene la intención de servir como herramienta de ayuda para que las compañías mejoren continuamente su actuación medioambiental, mediante el control y la reducción de impactos ambientales identificados de sus operaciones.

 

            La ISO 9000 y la 14001 tienen una estructura muy similar y disponen de un número de elementos comunes, tales como sus políticas, formación, control operativo, control de documentación, auditorías, incumplimientos, corrección y prevención. Tanto la ISO 9000 como la ISO 14001 deberían considerarse como parte de la estructura global de una organización y fomentarse la integración de todo tipo de gestión, siempre que sea posible.

 

            De hecho, la ISO 9000 y la ISO 14001 son tan similares que la propio ISO, en el momento de su redacción, habla de la integración de ambas normas. Por consiguiente, es justo decir que si su compañía tiene ya establecido un sistema ISO 9000, se encuentra en el camino correcto para desarrollar un sistema ISO 14001 de gestión medioambiental. Aunque existe una serie de similitudes entre la ISO 9000 y la ISO 14001, ninguna de ellas debe considerarse primordial u obviarse la necesidad de alguna de las dos.

 

 

 

SIMILITUDES ENTRE LA ISO 14001 Y LA ISO 9000

 

 

·        Tanto la 9000 como la 14001 proporcionan las especificaciones para un sistema de gestión dentro de una organización.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DIFERENCIAS ENTRE LA ISO 14001 Y LA ISO 9000

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

LA CERTIFICACIÓN DEL SGMA

 

 

         ¿Qué es la certificación?

 

           

            La ISO 14001 prescribe los requisitos de un sistema, no de la propia actuación medioambiental. Igualmente, la certificación es sobre el propio sistema de gestión, y no sobre la actuación medioambiental.

 

            Una auditoría NO se realiza para asegurar si sus emisiones de gas de combustión son inferiores a X partes por millón de óxido nitroso o que sus vertidos de aguas residuales contienen menos de Z miligramos de bacterias por litro. Por consiguiente, el proceso de auditoría del sistema en cuando a su cumplimiento de la norma conlleva la comprobación de que están presentes todos los componentes necesarios de un sistema activo y que funcionan correctamente.

 

            La compañía puede tener un SGMA completo y totalmente funcional como dicta la ISO 14001 sin que esté certificado. Dado que la certificación se suma al tiempo y al gasto en el desarrollo de un SGMA, es importante establecer, con antelación, si la certificación beneficiará o no económicamente. Aunque la mayoría de las compañías que desarrollan un SGMA, de hecho, se certifican, hay casos en los que la certificación no aporta ningún valor inmediato. La certificación no siempre es beneficiosa para las pequeñas y medianas empresas y no siempre es necesaria para las compañías con uno o dos clientes importantes con exigencias medioambientales y que se sienten satisfechos con que tenga un SGMA funcional (declaración de segundas partes). Sea cual sea la decisión, es importante recordar que, al igual que el carné de conducir no le convierte en buen conductor, la certificación ISO 14001 no convierte automáticamente a la compañía buena para el medioambiente ni asegura que mejorará continuamente su actuación medioambiental. El sistema es sólo tan bueno como la gente que lo hace funcionar.

 

            Algunas compañías prefieren no certificar sus SGMA inmediatamente, la mayoría, de hecho, sí lo hace, y por un número de buenas razones, algunas de las cuales se recogen a continuación:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

         El proceso de certificación ISO 14001.

 

 

 

            Cuando se llegue al punto de que el SGMA cumple o está muy cerca de cumplir las especificaciones reseñadas en la ISO 14001, se puede hacer una de las siguientes cosas:

 

 

  1. Autodeclarar que el SGMA cumple con la norma.

 

La autodeclaración significa que la compañía audita su propio SGMA, tomando como referencia las especificaciones establecidas en la norma y “declara” que cumple los requisitos especificados. Dado que no implica auditores independientes, este enfoque puede tener un valor limitado para terceros.

 

 

2.      Solicitar reconocimiento por parte de segundos de que el SGMA cumple con los requisitos de la norma.

 

El reconocimiento por parte de segundos consiste en que una organización distinta a la nuestra , tal como un cliente o un suministrador, declara que el SGMA cumple los requisitos de la norma. Es decir, la Compañía A deja que la Compañía B audite su SGMA para satisfacer las exigencias de que la Compañía A disponga de un SGMA operativo. El reconocimiento por parte de segundos puede tener valor cuando un cliente o suministrador requiere que la compañía tenga un SGMA, pero reconoce que no es necesario un certificado formal.

 

 

3.      Solicitar una certificación por parte de terceros de un organismo independiente de certificación acreditado.

 

La certificación por parte de terceros consiste en que se tiene que pagar a un organismo acreditado de certificación externo, autónomo e independiente para que audite el SGMA y declare oficialmente que el SGMA cumple con los requisitos de la ISO 14001. La certificación por parte de terceros es más común y ofrece una prueba certificable de que el sistema se ajusta a las especificaciones declaradas en la ISO 14001.

           

            Aunque el proceso exacto de certificación formal del SGMA con la ISO 14001 dependerá del organismo de certificación acreditado con el que se trabaje, los siguientes puntos resumen  las principales etapas que se necesitarán para obtener la certificación por parte de terceros.

 

 

         Paso 1: Evaluación preliminar.

 

Algunos certificadores ofrecen la opción de una evaluación preliminar o “análisis diferencial” entre el SGMA y los requisitos principales de la ISO 14001.

Generalmente, esto contribuye a identificar áreas problemáticas antes de iniciar la evaluación principal de la certificación.

 

 

         Paso 2: Revisión de la documentación.

 

Una auditoría fuera del sitio de operaciones de la documentación del SGMA asegura que estén presentes y adecuadamente preparados los documentos esenciales, tales como la política medioambiental, los objetivos y las metas, registros, procedimientos, etc.

         Paso 3: Evaluación inicial.

 

Una vez pasada la revisión de la documentación e implantadas las recomendaciones hechas, se realiza una visita al sitio de operaciones para asegurar que se está preparando la evaluación principal y permitirle al certificador que entienda mejor el SGMA y a todos los que están directamente implicados en él.

 

 

         Paso 4: Evaluación principal.

 

La evaluación principal y exhaustiva del SGMA se lleva a cabo tras haber permitido realizar cambios en el sistema a la luz de cualquier conclusión hecha durante la evaluación inicial y la revisión de la documentación. Esta evaluación tiene lugar en las instalaciones (a menudo durante varios días) e implica una evaluación detallada de los componentes del SGMA tomando como referencia los requisitos de la ISO 14001.

 

 

         Paso 5: Certificación / Registro.

 

Si la primera evaluación resulta favorable, el certificador acreditado expide un certificado para su organización. El certificado entonces notifica al organismo nacional responsable de la supervisión de la implantación de la ISO de su país.

 

 

         Paso 6: Vigilancia.

 

Una vez certificado, el sistema es evaluado periódicamente por el organismo de certificación para asegurar el cumplimiento continuo de los requisitos de la ISO 14001.

            Una vez que se ha certificado, la organización puede demostrar la implantación exitosa de la norma internacional para asegurar a terceros interesados que existe un sistema de gestión medioambiental adecuado.